En el año
de 1890, el Tesoro de los Quimbayas, joya arqueológica de
la Colombia prehispánica, fue hallado por un grupo de guaqueros
en La Soledad, una excavación ubicada en las inmediaciones
de los municipios de Quimbaya y Filandia (Quindío).
El Tesoro estaba compuesto por más de un centenar de piezas
entre las que se incluyen poporos, desnudos masculinos y femeninos,
sillas y objetos ceremoniales y ornamentales.
Tras una dispersión del Tesoro, diseminado en diversas
colecciones privadas, el gobierno nacional lograría unificarlo
de nuevo, en 1892, año en que, gracias a la utilización
de fondos públicos, Carlos Holguín –entonces
presidente de Colombia- adquiriría una completa selección
de sus mejores piezas.
Luego de haber sido enviado a España con el propósito
de exhibirlo durante las celebraciones del IV centenario del descubrimiento
de América, el Tesoro sería entregado en calidad
de regalo a la reina Regente María Cristina de Hasburgo,
como muestra de gratitud por su colaboración al dirimir
un conflicto limítrofe con Venezuela y a propósito
de la reciente reanudación de relaciones diplomáticas
con España.
Hoy, más de cien años después y en representación
de un sentir nacional, la Academia de Historia del Quindío
sueña con traer de vuelta a su lugar de origen esta invaluable
herencia precolombina en la actualidad ubicada en el Museo de
América en Madrid, con el objeto de otorgarle el lustre
y realce del que es merecedora y de hacerla accesible a los ojos
del pueblo colombiano, depositario principal por derecho propio
del legado Quimbaya.
No es la primera vez que un país trata de defender, con
éxito, la devolución de alguno de sus patrimonios
históricos: Francia entregó a Argentina los restos
del sable del General San Martín y a Perú la momia
Inca Vaimaca, mientras que el Museo Getty de Nueva York restituyó
a Italia el Kylix de Cerventeri.
Noemí Sanin Posada, Embajadora de Colombia en España
y Carolina Barco, Ministra de Relaciones internacionales han sido
notificadas acerca de esta iniciativa, propósito que a
la postre y para alcanzar la efectividad esperada, requiere del
decidido apoyo del gobierno nacional en cabeza del Presidente
de la República y de entidades internacionales como la
UNESCO.
Este espacio ha sido creado con el fin de aglutinar al mayor
número posible de colaboradores en torno al proyecto de
Repatriación del Tesoro Quimbaya y de poner en conocimiento
de la comunidad internacional los objetivos y adelantos que a
tal respecto vayan teniendo lugar.